La clínica también se beneficia: una mejor experiencia del paciente favorece la fidelización, las recomendaciones y la aceptación de los planes de tratamiento. A ello se suman un mejor clima de trabajo, una diferenciación más clara y el fortalecimiento de la reputación del centro.
La aportación de la psicoodontología resulta especialmente visible cuando el problema oral está vinculado a una conducta mantenida en el tiempo. En esos casos, tratar únicamente la manifestación clínica puede ser insuficiente si no se interviene también sobre el comportamiento que contribuye a producirla o perpetuarla.
El tabaquismo es un buen ejemplo. Además de sus repercusiones sistémicas, se asocia con enfermedad periodontal, alteraciones de la cicatrización, lesiones potencialmente malignas y peores resultados de determinados tratamientos odontológicos. La consulta dental ofrece una oportunidad para detectar el hábito, informar sobre sus consecuencias y realizar intervenciones breves orientadas al cambio.
Herramientas como la entrevista motivacional, el control de estímulos, las estrategias cognitivo-conductuales, el entrenamiento para manejar el estrés y el refuerzo del autocontrol pueden incorporarse al acompañamiento del paciente. La periodicidad de las visitas odontológicas permite, además, realizar seguimiento, reforzar avances y derivar a psicología clínica o a especialistas en adicciones cuando sea necesario.
La psicoodontología integra psicología con práctica odontológica para comprender los factores emocionales, cognitivos y conductuales que influyen en la salud bucodental, la relación terapéutica y la experiencia del paciente.
Caso clínico 1: tabaquismo y enfermedad periodontal
Un paciente de 46 años consulta por sangrado gingival frecuente, halitosis y sensibilidad dental. Refiere fumar aproximadamente 15 cigarrillos diarios desde hace más de 25 años y haber intentado abandonar el hábito en dos ocasiones, sin éxito, principalmente por ansiedad relacionada con el trabajo.
La exploración muestra signos compatibles con enfermedad periodontal, pigmentaciones extrínsecas, inflamación gingival generalizada, cálculo supragingival y cambios queratósicos de la mucosa compatibles con irritación crónica asociada al tabaquismo.
El abordaje combina el tratamiento periodontal con las siguientes estrategias dirigidas al comportamiento:
1. Educación y toma de conciencia. Con apoyo visual intraoral se explica la relación entre el tabaco, la progresión de la enfermedad periodontal y el riesgo de lesiones potencialmente malignas.
2. Entrevista motivacional. Se explora la disposición para dejar de fumar. El paciente manifiesta preocupación por su salud e interés moderado en abandonar el hábito, especialmente por su familia.
3. Identificación de detonantes. Se reconocen como situaciones asociadas al consumo el estrés laboral, el café y los momentos posteriores a las comidas.
4. Metas conductuales. Se plantea reducir progresivamente el número de cigarrillos, sustituir el cigarrillo posterior al almuerzo por una caminata corta y utilizar técnicas de respiración para manejar la ansiedad.
5. Refuerzo y seguimiento. Las citas periodontales se utilizan para reconocer los avances y registrar la reducción del consumo, con controles mensuales.
6. Interconsulta. Ante la dependencia moderada, se recomienda apoyo de psicología clínica para reforzar las estrategias de manejo de la ansiedad.
A los tres meses, el paciente refiere haber reducido el consumo a tres cigarrillos diarios y percibe un mayor control sobre el deseo de fumar. Clínicamente se observa disminución del sangrado y de la inflamación gingival, junto con una respuesta favorable al tratamiento periodontal.
To post a reply please login or register